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  Félix Peña

NEWSLETTER SOBRE RELACIONES COMERCIALES INTERNACIONALES
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MÁS COMERCIO MUNDIAL Y MÁS PROTAGONISTAS RELEVANTES
Su incidencia en las negociaciones comerciales internacionales


por Félix Peña
Abril 2005


"Un número cada vez mayor de países está comerciando más, al tiempo que participan activamente en el establecimiento de las normas comerciales". Esta frase de Supachai Panitchpakdi, Director General de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en ocasión de la presentación a la prensa del Informe Anual sobre Comercio Mundial, sintetiza tres rasgos centrales del actual mapa de la competencia económica global.

Ellos deben tenerse en cuenta a la hora de elaborar y desarrollar las estrategias para la inserción de la Argentina en la economía mundial (ver este Newsletter, de los meses de enero y de marzo 2005).

El primer rasgo se refiere a la tendencia a un significativo crecimiento del intercambio mundial de bienes y de servicios comerciales. Según resalta el informe de la OMC, en 2004 el crecimiento nominal del comercio de bienes fue del 21% -el más elevado en los últimos 25 años- resultado de un crecimiento del comercio real del 9% y de un incremento de los precios en dólares del 11%. Los precios de los productos básicos aumentaron más que los de los productos manufacturados, siendo el incremento del de los combustibles y los metales superiores al 30%. A su vez, el comercio mundial de servicios comerciales aumentó un 16%, especialmente como resultante de la recuperación de transporte y de viajes.

En ambos casos influyó el hecho que el crecimiento de la economía mundial alcanzó el 4%, esto es, la tasa anual más elevada de un decenio.

Las proyecciones para 2005, sin embargo, prevén un crecimiento del comercio real del 6.5%, siguiendo una tendencia a la desaceleración observada a partir del segundo semestre 2004. A su vez, en el mencionado informe se prevé un crecimiento de la economía mundial entre el 3 y 3.5%.

El segundo rasgo se refiere al aumento en el número de protagonistas significativos del comercio mundial. El informe resalta el fuerte incremento en la participación de los países en desarrollo, que alcanzó en 2004 al 31% del comercio de bienes, esto es, el porcentaje más alto desde 1950. Dos casos se destacan: China, que sustituye al Japón como tercer exportador mundial -es también el tercer importador mundial- y Rusia, que pasa a ocupar el decimocuarto lugar en el ranking de exportaciones. En ambos casos sus exportaciones crecieron más de un tercio en 2004. En el intercambio global, aumenta la importancia relativa de países como China, Rusia, India, Indonesia, Sudáfrica, Brasil, México, Tailandia, Malasia, Chile y, por cierto, los de Europa del Este, en particular, Polonia. Es una tendencia que en general se considera que se acentuará en los próximos años y en la que, necesariamente, deberá ser parte la Argentina en la medida que se logre un salto sostenible, a la vez cuantitativo y cualitativo de su comercio exterior (ver al respecto, este Newsletter del mes de enero 2005).

Los países del Mercosur siguen ocupando un lugar bajo en el ranking del comercio mundial, a pesar del fuerte incremento de las exportaciones del Brasil (32% en 2004). Por el lado de las exportaciones, la participación del Brasil es del 1.5% del total y la de la Argentina es del 0.5%, en una posición ligeramente superior a la de Chile. Por el lado de las importaciones, el Brasil representó el 0.9% del total y Chile el 0.4%. Este año, la Argentina no ha figurado entre los 30 países principales importadores en el mundo.

Otro dato significativo en cuanto al nuevo protagonismo se refiere a la tendencia creciente a inversiones internacionales originada en países en desarrollo. Un reciente informe del Banco Mundial destaca el hecho que tales inversiones están aumentando como resultado de la internacionalización de sus empresas.


Es un fenómeno en que China también ha comenzado a destacarse (ver al respecto el Global Development Finance, 2005, del Banco Mundial en www.worldbank.com y el artículo de la revista The Economist titulado "Múltis de paises em desenvolvimento dâo cada nova à globalizaçâo", en Valor Econômico de S.Paulo, abril 15, 2005; ver también la serie de notas del Financial Times, sobre la expansión internacional de empresas chinas, tituladas "FT Series: China goes shopping", en las ediciones de los días 9, 10, 12/13,15, 16 de marzo 2005, y el artículo de Guy de Jonquieres, "Going global is always a risky business", en el Financial Times del 8 de marzo 2005).

La incidencia creciente de un grupo de países en desarrollo en el comercio mundial y en su crecimiento, se refleja asimismo, en el tercer rasgo incluido en la citada frase del Director General de la OMC. Esto es, el de su participación activa en la creación de reglas del comercio internacional. Ello ocurre por lo menos en dos planos.

Por un lado, en el de las negociaciones comerciales multilaterales en el marco de la Rueda Doha. Un dato es elocuente al respecto: la participación relativa de los países en desarrollo - en particular los que no son miembros de la OCDE - en el ranking mundial de exportaciones e importaciones de las 30 principales economías - que representan aproximadamente el 92% del intercambio mundial de bienes y el 86% del intercambio mundial de servicios comerciales -, ha sido en 2004 aproximadamente una cuarta parte del total. Tal dato refleja quienes son los principales compradores y vendedores en el mundo actual y ello incide en la capacidad para ser formadores y no sólo tomadores de reglas de juego. La expectativa, por lo demás, es a un incremento de esa participación relativa. Este hecho tiene un significativo impacto en la "ingeniería del consenso" dentro del ámbito de la OMC. Por su creciente peso propio en el intercambio mundial y por su capacidad para construir múltiples coaliciones de geometría variable -como es el caso más conocido del G.20, en los que participan la Argentina y el Brasil-, los países en desarrollo tienen cada vez más importancia en las negociaciones comerciales multilaterales.

Por el otro lado, el grupo de principales países en desarrollo está participando activamente en el fenómeno de proliferaciones de acuerdos comerciales preferenciales, sea en el marco de procesos de integración económica -como son los casos, por ejemplo, del Mercosur y de la ASEAN-, sea en el de múltiples variantes de acuerdos de libre comercio, por lo general bilaterales, como el que se ha comenzado a negociar recientemente entre China e India, o como el que han puesto en vigencia este mes, México y Japón.


Estas negociaciones comerciales, sean ellas globales o preferenciales, se explican por otra afirmación del Director General de la OMC, en el citado informe. Señala: "gracias al comercio los países pueden trazar la senda que conduce al desarrollo sostenible y a un mayor nivel de vida. Aunque la tendencia es alentadora, la expansión del comercio todavía se ve entorpecida por obstáculos que hay que derribar. Estos obstáculos existen en todos los Miembros de la OMC y son un lastre para el crecimiento económico. El mejor modo de reducir estos obstáculos y garantizar unas normas comerciales más equitativas para todos los países es completar la ronda de negociaciones comerciales del Programa Doha para el Desarrollo", dijo el Dr. Supachai.

Los Estados Unidos tienen un interés particular en eliminar los obstáculos a la expansión de sus exportaciones. Debe tenerse en cuenta que, como lo destaca el ya mencionado informe de la OMC, en 2004 han acumulado un déficit en su comercio de bienes de 618 mil millones de dólares. Equivale al 6% de su PBI y al 7% del comercio mundial de bienes. Tal interés se pone de manifiesto en dos hechos recientes.

Por un lado, la publicación de su informe periódico sobre Barreras al Comercio que afectan a las exportaciones americanas de bienes y de servicios (ver "2005 Inventory of Foreign Trade Barriers", en www.ustr.gov). Contiene un inventario detallado de barreras al comercio en la mayoría de los países - por cierto no incluyendo los Estados Unidos -. Una idea de donde están los principales problemas para las exportaciones originadas en los Estados Unidos - pero que son barreras que afectan también a los demás países exportadores, salvo aquellas que han sido eliminadas por acuerdos preferenciales - lo da el hecho de la extensión de los capítulos referidos a China (77 páginas) y a la Unión Europea (48 páginas), en un informe que tiene en total 675 páginas (este informe anual del USTR tiene datos muy útiles también para los exportadores argentinos; con respecto a las barreras que confrontan los exportadores argentinos en los Estados Unidos, ver los datos de 2003 elaborados por la Comisión Nacional de Comercio Exterior en www.mecon.gov.ar/cnce).

Por otro lado, la solicitud que efectúa el Presidente de los Estados Unidos al Congreso para que se prorrogue su autorización para negociar acuerdos comerciales. La actual autorización, contenida en el "Trade Promotion Authority" (TPA), vence el 1º de julio de este año y el Congreso puede renovarla por dos años. Ello permitiría al gobierno americano a continuar las negociaciones de la Rueda Doha, las del ALCA y las de otros acuerdos de libre comercio, y poder obtener eventualmente la aprobación del Congreso de los acuerdos concluidos, sin que éste pueda efectuar enmiendas -o se aprueba o se rechaza-, en la medida que ellos sean introducidos a su consideración hasta el 1º de julio de 2007 (ver la carta enviada al Congreso por el Presidente Bush el pasado 30 de marzo, y el "Report to the Congress on the Extensión of Trade Promotion Authority", de la misma fecha, que incluye muy detallada información sobre las negociaciones desarrolladas y los acuerdos concluidos desde la aprobación el 6 de agosto de 2002 del "Trade Act" del cual el TPA es parte, en www.ustr.gov).

Los dos hechos están vinculados ya que, según lo señala explícitamente el Presidente Bush en su carta al Congreso solicitando su extensión por dos años más, "la autorización para la promoción del comercio (TPA) es esencial para expandir las oportunidades de negocios para los hombres de negocio, los trabajadores y los agricultores americanos". Y agrega que "debemos continuar negociando acuerdos bilaterales y regionales para abrir nuevos mercados y debemos completar las negociaciones en la OMC a fin de reducir las barreras globales al comercio" (traducción nuestra). Es decir que en la perspectiva americana, las negociaciones comerciales - sean globales, regionales o bilaterales - deben permitir eliminar o reducir las barreras que establecen terceros países y que afectan sus exportaciones.

Es en definitiva lo que persiguen como objetivo todos los países que participan en las negociaciones comerciales internacionales. El problema en el plano global, es que la ingeniería del necesario consenso se ha tornado más difícil que antes, precisamente como consecuencia del mayor número de protagonistas relevantes y por el hecho que cada vez más se torna inevitable encarar cuestiones - como las del comercio de productos agrícolas - que son de alta sensibilidad política en muchos países. Y en el plano regional y bilateral, o a veces es muy difícil avanzar si antes no se producen resultados en el plano global - como lo demuestra el caso de las negociaciones hemisféricas para establecer el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) - o las que los países más desarrollados realizan en el plano bilateral, no necesariamente incluyen a algunos de los grandes nuevos protagonistas de la competencia económica global.

Se considera que la extensión del TPA va a ser aprobado por el Congreso. Sin embargo, se espera una tramitación mucho más complicada para el acuerdo de libre comercio entre los Estados Unidos y los países Centroamérica y la República Dominicana (CAFTA). Si finalmente es aprobado por el Congreso, es probable que será por un margen muy estrecho, ya que encuentra fuertes resistencias entre los Representantes, reflejo de sectores que como los del azúcar se oponen a este acuerdo de libre comercio. Será una prueba de la voluntad política existente en la actualidad para seguir impulsando este tipo de acuerdos (ver entre otras notas sobre la cuestión, la titulada "Poco entusiasmo espera al CAFTA en el Congreso de EEUU", en The Wall Street Journal Americas, en La Nación del miércoles 13 de abril, sección 2ª, página 5).

También en las últimas semanas, se han puesto en evidencia las dificultades que subsisten para avanzar en las negociaciones en las que los países del Mercosur participan, sea en el plano regional hemisférico o en el interregional con la Unión Europea (sobre estas negociaciones y otras en las que participa la Argentina, ver el Boletín nº 37, del 11 de abril 2005, elaborado por el Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales, en www.inai.org.ar).

En relación al ALCA, se pospuso la reunión que debían celebrar los días 29 y 30 de marzo los dos co-presidentes, Peter Allgeier del USTR y el Embajador Bahadian de Itamaraty. Sigue predominando la impresión que será difícil retomar las negociaciones con un ritmo tal que permitan concluirlas antes de la finalización de las de la OMC (ver este Newsletter del mes de marzo 2005). Entre tanto, se ha previsto para los días 20 y 21 de abril en Asunción, una segunda reunión entre el Mercosur y Canadá, en la que se continuará explorando la posibilidad de un acuerdo "4+1" de libre comercio, que estaría limitado a las cuestiones de acceso a los respectivos mercados.

Tampoco hubo progresos en el intento de relanzar las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea. Se realizó una reunión técnica los días 21 y 22 de marzo, pero sin resultado alguno. Sigue pendiente una reunión ministerial prevista, en principio, para fin de abril. Sin embargo, el 14 de abril la Ministro de Relaciones Exteriores del Paraguay - país a cargo de la presidencia pro-tempore del Mercosur - se reunió en Bruselas con Peter Mandelson, Comisario de Comercio Exterior de la Comisión Europea y no hubo acuerdo - según versiones del periodismo especializado -para convocar la reunión ministerial (ver al respecto la nota de Assis Moreira, en Valor Econômico de Sao Paulo, 15 de abril 2005). Por su lado, el 15 de abril, la prensa argentina se hizo eco de la posibilidad de una Cumbre Unión Europea-Mercosur - aparentemente limitada a algunos de los principales países de la UE e incluyendo a Chile - sin que existan al momento de cerrar esta nota, mayores precisiones que permitan evaluar el real alcance de la versión ni, en especial, su precisa vinculación con las negociaciones de libre comercio entre las dos regiones.


Félix Peña es Director del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación ICBC; Director de la Maestría en Relaciones Comerciales Internacionales de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF); Miembro del Comité Ejecutivo del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Miembro del Brains Trust del Evian Group. Ampliar trayectoria.

http://www.felixpena.com.ar | info@felixpena.com.ar


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